Fuerza y Coraje

Es preciso tener fuerza para ser firme,

pero es preciso tener coraje para ser gentil.

Es preciso tener fuerza para defenderse,

pero es preciso tener coraje para bajar la guardia.

Es preciso tener fuerza para ganar una guerra,

pero es preciso tener coraje para rendirse.

Es preciso tener fuerza para estar en lo cierto,

pero es preciso coraje para tener duda.

Es preciso fuerza para mantenerse en forma,

pero es preciso coraje para mantenerse en pie.

Es preciso tener fuerza para sentir el dolor de un amigo,

pero es preciso coraje para sentir los propios dolores.

Es preciso tener fuerza para esconder los propios males,

pero es preciso coraje para demostrarlos.

Es preciso tener fuerza para soportar el abuso,

pero es preciso coraje para hacerlo parar.

Es preciso tener fuerza para quedarse solo,

pero es preciso tener coraje para pedir apoyo.

Es preciso tener fuerza para amar,

pero es preciso tener coraje para ser amado.

Es preciso tener fuerza para sobrevivir,

pero es preciso coraje para vivir.

Ante una decepcion fuerte

Cuando sufres una fuerte decepción piensas que no podrás sobrellevarla;
no comes, no duermes, sientes que se destrozan tus nervios y crees que tu mundo se derrumbó.

De pronto, se te ocurre acudir a soluciones artificiales que, en vez de arreglar las cosas, empeoran tu estado nervioso.

Si quieres mejorar, lo primero que debes hacer es negarte a pensar en tu desgracia y comenzar a elaborar una lista de tus necesidades naturales y sobrenaturales, para empezar a entenderlas.

No te quedes mirando las ruinas.
Limpia tu campo para que comiences una nueva construcción, más firme y más hermosa.

Virtud es fortaleza
Ser bueno es: es ser firme en la justicia.

 

LOS TRES ÁRBOLES

Había una vez tres árboles pequeños en una colina del bosque. Hablaban acerca de sus sueños y esperanzas para su futuro, y el primero dijo: Algún día seré un cofre de tesoros. Estaré lleno de oro, plata y piedras preciosas. Estaré decorado con labrados artísticos y tallados finos: todos verán y admirarán mi belleza”.
El segundo árbol dijo: ” Algún día seré una poderosa embarcación. Llevaré los más grandes reyes y reinas a través de los océanos, e iré a todos los rincones del mundo. Todos se sentirán seguros por mi fortaleza y mi poderoso casco.”
Finalmente el tercer árbol dijo: ” Yo quiero crecer para ser el más recto y grande de todos los árboles del bosque. La gente me verá en la cima de la colina, mirará mis poderosas ramas y pensarán en el Dios de los cielos y cuán cerca estoy de alcanzarlo. Seré el árbol más grande y la gente siempre me recordara”.
Después de unos años de que los árboles oraban para que sus sueños se convirtieran en realidad, un grupo de leñadores vino donde estaban los árboles. Cuando uno vio al primer árbol dijo: “Este parece un árbol fuerte, creo que podría vender su madera a un carpintero”,y comenzó a cortarlo. El árbol estaba muy feliz debido a que sabía que el carpintero podría convertirlo en un cofre para tesoros. El otro leñador dijo mientras observaba al segundo árbol: ” Parece un árbol fuerte, creo que lo podré vender al carpintero del puerto”. El segundo árbol se puso muy feliz porque sabía que estaba en camino de convertirse en una poderosa embarcación. El último leñador se acercó al tercer árbol; éste estaba muy asustado, pues sabía que si lo cortaban, su sueño nunca se convertiría en realidad. El leñador dijo entonces: “No necesito nada especial del árbol que corte, así que tomaré éste”. Y cortó al tercer árbol.
Cuando el primer árbol llegó donde el carpintero, fue convertido en un cajón de comida para animales y fue puesto en un pesebre y llenado con paja. Se sintió muy mal pues eso no era por lo que tanto había orado.- El segundo árbol fue cortado y convertido en una pequeña balsa de pesca, ni siquiera lo suficientemente grande para navegar en el mar y fue puesto en un lago. Y vio como sus sueños de ser una gran embarcación cargando reyes habían llegado a su fin.- El tercer árbol fue cortado en largos y pesados tirantes y dejado en la oscuridad de una bodega.
Años más tarde, los árboles olvidaron sus sueños y esperanzas por las que tanto habían orado.
Entonces un día, un hombre y una mujer llegaron al pesebre. Ella dio a luz un niño y lo colocó en la paja que había dentro del cajón en que fue transformado el primer árbol. El hombre deseaba haber podido tener una cuna para su bebé, pero este pajar debería serlo. El árbol sintió la importancia de este acontecimiento y supo que había contenido el más grande tesoro de la historia.
Años más tarde, un grupo de hombres subieron a la balsa en la cual habían convertido al segundo árbol. Uno de ellos estaba cansado y se durmió en la barca. Mientras ellos estaban en el agua, una gran tormenta se desató y el árbol pensó que no sería lo suficientemente fuerte para salvar a los hombres. Los hombres despertaron al que dormía, éste se levantó y dijo “Calma, quédate quieto”, y la tormenta y las olas se detuvieron. En ese momento, el segundo árbol se dio cuenta de que llevaba al Rey de Reyes y Señor de Señores.
Finalmente, un tiempo después, alguien vino y tomó al tercer árbol convertido en tablas. Fue cargado por las calles al mismo tiempo que la gente escupía, insultaba y golpeaba al Hombre que lo cargaba. Se detuvieron en una pequeña colina y el Hombre fue clavado al árbol y levantado para morir en la cima de la colina. Cuando llegó el domingo, el tercer árbol se dio cuenta que él fue lo suficientemente fuerte para permanecer erguido en la cima de la colina y estar tan cerca de Dios como nunca, porque Jesús había sido crucificado en él.

Moraleja:
Cuando parece que las cosas no van de acuerdo a tus planes, debes saber que siempre Dios tiene un plan para ti. Si pones tu confianza en El, te dará grandes regalos a su tiempo. Recuerda que cada árbol obtuvo lo que pidió, solo que no en la forma en que pensaban. No siempre sabemos lo que Dios planea para nosotros, solo sabemos que Sus caminos no son nuestros caminos, pero… Sus caminos siempre son los mejores.

 

El Angel

Cuenta la antigua leyenda que un niño que estaba por nacer le dijo a Dios:

-Dicen que me vas a enviar mañana a la tierra pero ¿cómo viviré tan pequeño e indefenso como soy?
-Entre muchos ángeles te escogí uno para ti, que te está esperando, él te cuidará.
-Pero dime, aquí en el cielo no hago más que cantar y sonreír, eso basta para ser feliz. Y ¿cómo entender lo que la gente me hable, si no conozco el extraño idioma en que hablan los hombres?
-Tu Ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia y cariño te enseñará a hablar.
-Y ¿qué haré cuando quiera hablar contigo?
-Tu Ángel te juntará las manitas y te enseñará a orar.
-He oído que en la tierra hay hombres malos ¿Quién me defenderá?
-Tu Ángel te defenderá aún a costa de su propia vida.
-Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.
-Tu Ángel te hablará de mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado.

En ese instante una paz reinaba en el cielo, pero se oían voces terrestres y el niño presuroso repetía suavemente.

-Dios mío, si ya me voy dime su nombre. ¿Cómo se llama mi ángel?
-Su nombre no importa; tú le dirás MAMÁ…

 

La vida es una cajita de sorpresas

La historia dice que hace algún tiempo un hombre castigó a su hija de 5 años de edad por desperdiciar un rollo de papel dorado para envolver que era muy caro. El dinero estaba escaso y él se enojó aun más cuando la   niña  pegó el papel dorado para decorar un caja y ponerla debajo del árbol de Navidad. Sin embargo, la niñita le trajo la caja de regalo a su padre la   mañana siguiente y le dijo: “Esto es para ti, papito”.

El padre estaba avergonzado por su anterior reacción exagerada, pero su enojo apareció de nuevo cuando encontró que la caja estaba vacía.

Le habló a su hija de una manera recia: “¿No sabes, jovencita, que cuando das un regalo a alguien, se supone que debe haber algo dentro del paquete?”.

La niñita lo miró con lágrimas en sus ojos y le dijo: “Oh, papito, no está vacía. Le puse besitos hasta que se llenó”…

El padre estaba deshecho. Cayó de rodillas y abrazó a su pequeña hija, y le rogó que lo perdonara por su enojo innecesario.

Un accidente le quitó la vida a la niña solo un poco tiempo después, y se   dice que el papá conservó la caja dorada junto a su cama por todos los años que le quedaron de vida. Y cuando él estaba desanimado o enfrentaba problemas difíciles, abría la caja y tomaba un beso imaginario y recordaba el amor que la niña había puesto ahí.

Problema

El Gran Maestro y el Guardián se dividían la administración de un Monasterio Zen.

Cierto día, el Guardián murió y fue preciso substituirlo.

El Gran Maestro reunió a todos los discípulos para escoger quién tendría la   honra de trabajar directamente a su lado.

Voy a presentarles un problema, dijo el Gran Maestro, y aquél que lo resuelva primero, será el nuevo guardián del Templo.

Terminado su corto discurso, colocó un banquillo en el centro de la sala; encima estaba un florero de porcelana seguramente carísimo, con una rosa amarilla que lo decoraba.

Éste es el problema, dice el Gran Maestro; – resuélvanlo -.

Los discípulos contemplaron perplejos el “problema”, por lo que veían los   diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y la elegancia de la flor.

¿Qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál sería el enigma?

Pasó el tiempo sin que nadie atinase a hacer nada salvo contemplar el  “problema”, hasta que uno de los discípulos se levantó, miró al Maestro y a  los alumnos, caminó resolutamente hasta el florero y lo tiró al suelo, destruyéndolo.

- ¡Al fin alguien que lo hizo! – exclamó el Gran Maestro – ¡Empezaba a dudar de la formación que les hemos dado en todos estos años!.

Usted es el nuevo guardián. Al volver a su lugar el alumno, el Gran Maestro   explicó: – Yo fui bien claro: dije que ustedes estaban delante de un “problema”. No importa cuán bello y fascinante sea un problema, tiene que ser eliminado.

Un problema es un problema; puede ser un florero de porcelana muy caro, un  lindo amor que ya no tiene sentido, un camino que precisa ser abandonado, por más que insistimos en recorrerlo porque nos trae confort… “Solo existe una manera de lidiar con un problema”: atacándolo de frente.

En esas horas, no se puede ser tentado por el lado fascinante que cualquier conflicto acarrea consigo.

Recuerda que un problema, es un problema. No tiene caso tratar de “acomodarlo” y darle vueltas, si al fin y al cabo ya no es otra cosa más que “UN PROBLEMA”.

Déjalo, hazlo a un lado y continúa disfrutando de lo hermoso y lo que vale la pena en la vida.

¡No huyas de él… acaba con él!.

Hubo un Momento

Hubo un momento en el que creías que la tristeza sería eterna; pero volviste a sorprenderte a ti mismo riendo sin parar.
Hubo un momento en el que dejaste de creer en el amor; y luego apareció esa persona y no pudiste dejar de amarla cada día más.
Hubo un momento en el que la amistad parecía no existir; y conociste a ese amigo que te hizo reír y llorar, en los mejores y en los peores momentos.
Hubo un momento en el que estabas seguro que la comunicación con alguien se había perdido; y fue luego cuando el cartero visitó el buzón de tu casa.
Hubo un momento en el que una pelea prometía ser eterna ; y sin dejarte ni siquiera entristecerte terminó en un abrazo.
Hubo un momento en que un examen parecía imposible de pasar ; y hoy es un examen más que aprobaste en tu carrera.
Hubo un momento en el que dudaste de encontrar un buen trabajo; y hoy puedes darte el lujo de ahorrar para el futuro.
Hubo un momento en el que sentiste que no podrías hacer algo: y hoy te sorprendes a ti mismo haciéndolo.
Hubo un momento en el que creíste que nadie podía comprenderte; y te quedaste paralizado mientras alguien parecía leer tu corazón.
Así como hubo momentos en que la vida cambió en un instante, nunca olvides que un instante también puede cambiar tu vida y aún habrá momentos en que lo imposible se tornará un sueño hecho realidad.

 

Qué triste es estar enamorada y no ser correspondida

Ahí le va mi historia, estoy enamorada hace más de seis años, conocí un chico bonito, cada vez que lo miro mi corazón late rapidísimo, me quedo tiesa mirando sin pestañar, es que lo encuentro tan bonito, nunca quise hablar con él porque pensaba que era casado, solo me quedaba mirando cada vez que me lo encontraba, hasta un día que nos tocó una caminata, le comente a una compañera que me gustaba mucho ese chico y me llamaba la atención y fue cuando ella me confirmo que él estaba soltero, ya se pueden imaginar cómo me puse, entonces eche mano a la obra y comencé a investigar sobre su vida y que tan cierto era eso.

Par no cansarle con la historia hace seis meses que me decidí hablarle le solicite que me agregara en Facebook y lo hizo inmediatamente, eso fue una emoción, pensé que mi corazón se iba a salir de felicidad, luego un día más que otro le saludaba y le planteaba algún tema de conversación, con el pretexto de saber y hablar con él, además como le veo los sábados en eucaristía ya se pueden imaginar mi ansiedad.

Le puedo decir que él es muy simpático, le gusta hablar mucho y cosas interesantes, lo poco que he hablado con él me doy cuenta que tenemos varias cosas en común y eso me gusta mucho.

La cuestión es que hasta ahora sé que él es soltero, así que como me gusta me lancé en busca de una amistad con él para luego tener algo más que eso, el día de su cumpleaños le envié una sorpresa con payasita y todo, ese día los nervios me mataban porque todo eso lo hice anónimamente aunque él se dio cuenta y me lo agradeció.

La cuestión es que me desencanté porque hasta ahora él nunca ha dado el paso de saludarme y mucho menos de hablar, entiendo que con la sorpresa que le da él se dio cuenta que me gusta y que quiero algo con él.

Que mal es sentir esto y no ser correspondida, se siente feo, triste y decepcionante, chicas no se enamoren de personas que sepan que no le van a corresponder, se sufre mucho el no ser correspondida.

 

 

¿Y tu Te conformas con lo que eres?

 ¿Con lo que tienes?
  Nunca te conformes con lo  que tienes, recuerda que  en la vida se vino aprender a gozar y a triunfar. Para esto hay que arriesgarse, no importa perder…. lo que importa es haberlo intentado, eso te convierte en ganador, ya eres un campeón  desde el día  que naciste solo faltaba que alguien te lo dijera.
A veces las cosas no  sedan como uno quisiera, tal vez por que necesitas esforzarte e ir tras tu meta perseguirla hasta  que logres lo que deseas.
Nada es imposible todo  de pende de ti, y lo que pongas en tu mente, de tu fuerza de voluntad, de las ganas que llevas hacia lo que persigues.
Tu puedes afrontar todos los desafíos del mundo por que tienes toda la capacidad ,todo lo tienes y si no lo tuvieras tienes la vida, que muchos quisieran, por eso tienes ese poder de lograr lo que te propongas, estas lleno de vida, si………. De ilusiones, de esperanza…..
Si es así entonces no hay obstáculos que te paralicen puedes llegar hasta mas lejos de lo que tu imaginas por que cuando uno esta decidido lucha por lo que quiere espero que ese seas tu.
Recuerda que tu eres dueño de tus pensamientos de tus sueños así que si la vida es tuya no la desperdicies, ya que no tenemos fecha de nuestra muerte puede ser hoy o quizás mañana así que  si tienes metas persíguelas hasta lograrlas para que valga la pena vivir y sobretodo haber existido.
 El siguiente pensamiento es para ti:

Lucha como si fueras a vivir toda la vida, sonríe a todos los obstáculos que te pone la vida, levántate a cada caída mas fuerte de lo que eras, sigue tu camino, persigue tu sueño, vive como nunca por que la muerte no sabemos cuando viene por nosotros.

 

El Verdadero Amor

Un famoso maestro se encontró frente a un grupo de jóvenes que estaban en contra del matrimonio.
Los muchachos argumentaban que el romanticismo constituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible acabar con la relación cuando este se apaga, en lugar de entrar a la hueca monotonía del matrimonio.

El maestro les dijo que respetaba su opinión, pero les relató lo siguiente…

Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a papá el desayuno y sufrió un infarto. Cayó. Mi padre la alcanzó, la levantó como pudo y casi a rastras la subió a la camioneta. A toda velocidad, rebasando, sin respetar los altos, condujo hasta el hospital… Cuando llegó, por desgracia, ya había fallecido.

Durante el sepelio, mi padre no habló, su mirada estaba perdida. Casi no lloró. Esa noche sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente de dolor y nostalgia recordamos hermosas anécdotas.
El pidió a mi hermano teólogo que le dijera dónde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, conjeturó cómo y dónde estaría ella.  Mi padre escuchaba con gran atención.  De pronto pidió: “llévenme al cementerio”.

Papá -respondimos-, ¡son las 11 de la noche, no podemos ir al cementerio ahora!
Alzó la voz y con una mirada vidriosa dijo: “No discutan conmigo por favor. No discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años”.
Se produjo un momento de respetuoso silencio. No discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso al velador, con una linterna llegamos a la lápida.
Mi padre la acarició, lloró y nos dijo a sus hijos que veíamos la escena conmovidos:
“Fueron 55 buenos años saben? Nadie puede hablar del amor verdadero si no tiene idea de lo que es compartir la vida con una mujer así”. Hizo una pausa y se limpió la cara.

“Ella y yo estuvimos juntos en aquella crisis, cambio de empleo… Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad… compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de seres queridos… rezamos juntos en la sala de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores.
Hijos, ahora se ha ido y estoy contento, y ¿saben por que? Porque se fue antes que yo, no tuvo que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida.  Seré yo quien pase por eso, y le doy gracias a Dios. La amo tanto que no me hubiera gustado que sufriera…”

Cuando mi padre terminó de hablar, mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado de lágrimas.
Lo abrazamos y él nos consoló: “Todo está bien hijos, podemos irnos a casa; ha sido un buen día”.
Esa noche entendí lo que es el verdadero amor. Dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, mas bien se vincula al trabajo y al cuidado que se profesan dos personas realmente comprometidas.
Cuando el maestro terminó de hablar, los jóvenes universitarios no pudieron debatirle. Ese tipo de amor era algo que no conocían.

Reflexión:

El verdadero amor dura toda la vida y es uno de los mas grandes tesoros que podemos tener en nuestras vidas. El tiempo no espera a nadie. Atesora cada momento que puedas compartir con quienes amas.

 

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